Estrategias eficaces para disminuir la conducta agresiva del niño

Cuando estamos ante un niño agresivo, lo que debemos haces es enseñarle a satisfacer sus necesidades de un modo pacífico y a reaccionar asertivamente.

Un niño aprende a ser agresivo a través del moldeamiento, el reforzamiento y la enseñanza. Del mismo modo,  también puede aprender a no ser agresivo, mediante esos mismos canales.

En todos los casos la clave para reducir la conducta agresiva consiste en ayudarle a internalizar los valores y técnicas de interacción que sean incompatibles con la violencia.

ppMoldeamiento

Los adultos pueden influir de dos maneras en las conductas de NO violencia que el niño imitará. En ambos casos se ofrece una norma de actitud pacífica que imitará después.

  • En primer lugar, moldea la no agresión mediante su conducta personal. Así, cuando el niño los escucha hablar acerca de algún problema, razonar con otros y llegar a acuerdos, verá en todo ello alternativas aceptables frente a la agresión.
  • En segundo lugar, cuando los adultos tratan a los niños en forma serena y racional en cualquier situación, el niño obtiene una experiencia directa al mirarlos resolver el problema sin violencia.

Reforzamientoc

  • El niño tiende más a repetir las estrategias no agresivas para expresar sus deseos cuando son premiadas.
  • Un tipo de reforzamiento que los adultos pueden usar consiste en reconocer los esfuerzos del niño con mensajes personales positivos u otras modalidades de elogio eficaz.
  • El mensaje personal positivo representa un instrumento excelente porque se centra en conductas concretas y explica al niño por qué son aceptables.
  • El elogio le indica que su conducta pacífica es adecuada y eficaz.

Instrucción directa. Técnicas didácticas para atenuar la agresividad del niño:

 

PAUTAS BÁSICAS

A nivel general, el estrés no ayuda a que el niño disminuya su agresividad. Con unas sencillas pautas básicas podemos ayudar a que el niño se maneje en un ambiente más agradable que facilite su bienestar y  la conducta no agresiva. Se recomienda:

  • Estructurar de forma apropiada el ambiente físico. Por ejemplo, que el niño tenga suficientes materiales, que el  ambiente permita gran libertad de movimiento sin apiñamiento ni interferencia entre las actividades.
  • Las rutinas,  eliminan las esperas largas y hacen menos odiosa la separación del resto del grupo. Organizan el mundo mental del niño y lo libera de sobresaltos. Es bueno comunicar con anticipación los cambios en las rutinas diarias.
  • Poner  reglas que sean estrictamente necesarias y comunicarlas con anticipación.
  • Insistir más en la colaboración que en la competencia.
  • Que el niño reciba suficiente apoyo en su tiempo libre o en lugares donde la agresión se produce con mucha frecuencia: área de bloques, patio de juego, pasillos, baños, cafetería. Le proporcionamos así seguridad, ayudándole a sentirse competente y ofreciéndole alternativas ante las situaciones conflictivas que pueda encontrarse.

 

AYUDAR A LOS NIÑOS A SENTIRSE MÁS COMPETENTESnmnm

  • Si el niño piensa que controla su vida, estará menos propenso a utilizar la agresión para imponer su poder.
  • Ofrecer opciones a los niños les ayudan a adquirir habilidades.
  • No insistir en la perfección ayuda al niño a disminuir su agresividad.

mediacionescolar-547x280FOMENTAR LA EMPATÍA ENTRE LOS NIÑOS

A menudo los niños agresivos no conocen los efectos nocivos que sus acciones producen o simplemente no les importan. Se les puede enseñar a reconocer las emociones de la gente, a imaginar cómo se siente la víctima, o a identificar las consecuencias negativas de su violencia. Cuando eso se logra, hay menos probabilidades de que se lastimen unos a otros o de que el sufrimiento de la víctima les procure placer.

ENSEÑAR CONDUCTAS PROSOCIALES.

imageshhhEXPLICAR QUE LA AGRESIÓN ES INACEPTABLE.  Cuando ocurra una agresión física o verbal, los adultos deben intervenir antes que el niño experimente la satisfacción de conseguir lo que desea recurriendo a medios negativos. Al interrumpir la agresión se elimina dicha satisfacción y se tiene la oportunidad perfecta de ayudarle a conocer alternativas más aceptables que puede aplicar.

Se aclara que no se tolerará la agresión.  Se les explica y razona indicando los efectos nocivos de la agresión.

AYUDARLES A RECONOCER LOS CASOS DE AGRESIÓN ACCIDENTAL

A menudo las víctimas de agresión accidental reaccionan como si se tratara de un acto intencional. Basta proporcionar información objetiva para cambiar esa impresión y disminuir el deseo de vengarse:

“Te sorprendió que te golpeara. Te duele. Pero él no quería lastimarte, tan sólo trataba de que la pelota saliera del campo de juego”.

Esta clase de información no disculpa la agresión y se limita a explicar que no fue intencional. 

“Cuando saltaste para atrapar la pelota, tumbaste a Lalo y se raspó la rodilla. Acompáñame, vamos a curarlo juntos”.

Así se ayuda al transgresor y a la víctima a entender mejor el contexto del incidente y se les ofrece una forma constructiva de resolverlo.

REORIENTAR LA AGRESIÓN EXPRESIVAfsadf

Patear, golpear, arrojar, tumbar son actividades físicas apropiadas si se realizan sin riesgo alguno. Al niño le procura placer dominar el ambiente y su cuerpo cuando patea o arroja una pelota lo más lejos posible, cuando golpea la mesa de trabajo o rompe algo que construyó.

Surgen problemas cuando va más allá de una situación innocua para experimentar el mismo gusto haciendo cosas que pueden perjudicar a las personas o dañar la propiedad ajena. Por lo que se  reemplaza el aspecto inaceptable de la expresión agresiva por otra actividad más apropiada. 

La alternativa ofrecida por el adulto sigue apoyando la actividad del niño, sólo que la canaliza en una forma más adecuada.

ATENUAR EL JUEGO AGRESIVO.

bitar2JUEGOS EN GRUPO: que comienzan como interacción social positiva se transforman con una rapidez y en una forma que los niños no deseaban ni esperaban. Entonces puede surgir una agresión accidental o confrontación. ¿Qué hacer?

  • Estar atentos a los primeros síntomas (los niños dejan de reir, la molestia, quejas, tonos de voz, expresiones faciales de miedo, enojo…, la imaginación se sustituye por el mundo real)
  • Se interviene de inmediato reorientando el juego o participando en él. Reconducimos el juego participando de forma que reorientamos al objetivo principal (divertirnos). Por ejemplo, si en un juego de persecución un niño muestra que va a volverse contra sus perseguidores de forma agresiva, la educadora podría atenuar los problemas potenciales al participar alegremente convirtiéndose en el objeto perseguido.

JUEGO EN SOLITARIO: se convierte en violencia a causa de la frustración. El niño se enoja cuando un juguete no funciona, cuando no logra producir el dibujo que imagina o algo dificulta la realización de una de sus metas. En tales momentos puede atacar violentamente, arrojar objetos o explotar con furia.

  • Atenuamos la agresión al ayudarle a enfrentar directamente la causa de su malestar en vez de limitarse a criticar su comportamiento
  • Dar información u ofrecer asistencia, en ayudar a reevaluar las metas o dividir la tarea en partes más manejables.
  • Hacemos una pausa antes de reanudar el proyecto.

ENSEÑAR A PRODUCIR POSIBLES RESPUESTAS ANTE LA AGRESIÓN

Muchos niños se frustran porque no saben qué hacer cuando alguien los bromea, los lastima o los insulta. Disponen de dos opciones: ceder ante el agresor o contraatacar. Ninguna es recomendable porque generan mayor violencia.

Con los más pequeños: debemos TOMAR EN SERIO  sus quejas e intervenir directamente o moldear formas adecuadas de resolver las situaciones problemáticas.

Por ejemplo, el maeimagesstro Luis oye a Carolina llamar “Abeto” a Alberto.

Ella se ríe disfrutando el sonido de las palabras, pero Alberto frunce el cejo y corre hacia ella para desquitarse. El maestro interviene al instante y aclara “Alberto, estás enojado porque Carolina se burló de ti. Me preocupa que se lastime si la tumbas. Dile cómo te sientes”. El maestro permanece con los niños ayudándole a Alberto a encontrar palabras con las cuales expresarle su malestar a Carolina. Finalmente le dice a la niña: “No me pareces nada graciosa. Me llamo Alberto”. Con esta clase de asesoría las víctimas aprenden las habilidades necesarias para manejar mejor estas situaciones en el futuro.

Así,  disminuye la probabilidad de que recurran a medios violentos para resolver el problema.

Con los niños mayores: una intervención directa puede propiciar represalias posteriores por parte del agresor, por lo que suelen ser más eficaces los métodos indirectos como explicar los motivos de la conducta del agresor u organizar con los niños una lluvia de ideas sobre las ventajas y desventajas de varias acciones más efectivas. Algunos niños aprecian la oportunidad de repasar lo que van a decir o hacer antes que llegue el momento.

Con cuentos se ejemplifican las habilidades relacionadas con la asertividad y la negociación.

La tranquilidad e información que proporciona un adulto afectuoso contribuye de modo considerable a que el niño se dé cuenta de que puede hacer algo al respecto.

ALTERNATIVAS A LA AGRESIÓN MEDIANTE ACTIVIDADES PLANEADAS:  

Si se les enseña, los niños desde pequeñitos pueden optar por múltiples alternativas a la agresión. La visualización de una amplia gama de posibilidades para responder hace que no tengan que usar “sólo” la agresión y se decanten por otras.

Resultado de imagen de ENSEÑAR CONDUCTAS NO AGRESIVAS CON MARIONETAS¿Cómo enseñares?

  • Hablando con ellos. El tema puede ser las consecuencias de la agresión, medios no violentos de obtener lo que uno quiere, cómo resolver situaciones conflictivas y cómo reaccionar ante la agresión.
  • Impartiendo habilidades específicas relacionadas con la asertividad y la negociación.

Para ilustrar las habilidades y estimular la conversación no debemos hacerlo como lo haríamos de adulto a adulto, sería interesante utilizar marionetas, libros de cuentos, historietas y viñetas abiertas.

Así, los niños mejoran la capacidad de identificar, describir y proponer opciones socialmente aceptables ante la agresión.

 

También podemos recurrir a la MEDIACIÓN EN EL CONFLICTO

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BIBLIOGRAFÍA: “El desarrollo social de los niños”
MARJORIE J. KOSTELNIK , S.A. EDICIONES PARANINFO, 2009


ec943b318002282f09c787063e32e162Nayra Martínez Pérez

Cuidadora infantil profesional y estudiante de Psicología

Creadora de Psicocuidado InfantoJuvenil

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