CUENTOS QUE AYUDAN A LOS NIÑOS

Cuentos para prevenir el consumo de drogas

Manual de Cuentos y Fábulas  –

Cuentos, tradicionales o de hadas y contemporáneos, con el objetivo de desarrollar y fortalecer la resiliencia y facilitar la elaboración del duelo por pérdidas sufridas y el trauma por el impacto del desastre en los niños y niñas atendidos por el programa de UNICEF Retorno a la alegría.

La regla de KiKo –

Cuento para enseñar a los niños a protegerse del abuso sexual.

La Cajita de Música de Lola –

Cuento para ayudar a explicar a los niños qué es el Alzheimer

Pistacho, el perro verde –

Interculturalidad en la escuela

Rosa caramelo

Para trabajar la igualdad entre géneros

 

Cuento para trabajar la ira

Se cuenta que había una vez un niño que siempre estaba malhumorado y de mal genio. Cuando se enfadaba, se dejaba llevar por su ira y decía y hacía cosas que herían a los que tenía cerca. Un día su padre le dio un bolsa con clavos y le dijo que cada vez que tuviera un ataque de ira clavase un clavo en la puerta de su habitación. El primer día clavó treinta y siete. En el transcurso de las semanas siguientes el número de clavos fue disminuyendo. Poco a poco, fue descubriendo que le era más fácil controlar su ira, que clavar clavos en aquella puerta de madera maciza. Finalmente, llegó un día en que el niño no clavó ningún clavo. Se lo dijo a su padre y éste le sugirió que cada día que no se enojase desclavase uno de los clavos de la puerta.

Pasó el tiempo y, un día, le dijo al padre que ya había sacado todos los clavos. Entonces éste cogió de la mano al hijo, lo llevó a la puerta de la habitación y le dijo:

-Hijo, lo has hecho muy bien, pero mira los agujeros que han quedado en la puerta. Cuando una persona se deja llevar por la ira, las palabras dejan cicatrices como éstas. Una herida verbal puede ser tan dolorosa como una herida física. La ira deja señales. ¡No lo olvides nunca!